Las Praderas, Las Villas de Arraiján, Panamá Oeste, Panamá
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Nuestra Esperanza

Ayer dijimos adiós al 2017, y como muchas personas alrededor del mundo, fijamos metas para este nuevo año. Tuve el honor y la bendición de predicar la palabra de Dios en la Iglesia de Cristo en Arraiján sólo un par de horas antes de que terminara el año, y recibimos allí con los hermanos el 2018. Tuvimos un gran tiempo de compañerismo y adoración a nuestro Padre celestial.

Mientras estuvimos allí, mire Facebook rápidamente y el año no era lo único a lo que dijimos adiós. Tres fieles hombres de Dios pasaron a su recompensa. El hermano Robert Stapleton, a quien no tuvimos la oportunidad de conocer, fue un predicador del Evangelio y sirvió como director de la Escuela de Predicación de Brown Trail. El Dr. E. Claude Gardner, otro hombre que no conocimos en persona, pero de quien tengo algunos de sus escritos, y que fue el 13° Presidente de la Universidad Freed-Hardeman. Finalmente, uno que conocimos y nos encantaba hablar, cantar, y pasar tiempo con él, nuestro amado hermano Joe Baxter, un hermano que disfrutaba dirigir himnos, y que por lo general se refería a Jacky como “mi niñita” por el amor y el respeto que ambos compartían. Le regaló una pulsera a Jacky que ella suele usar y que le trae buenos recuerdos.

El sermón que se predicó anoche se basó en el que tuve el honor de predicar en la capilla de Memphis School of Preaching pocos días después de que nuestro amado hermano Garland Elkins pasara a su recompensa. Un mensaje sobre la esperanza, no como la ve el mundo, sino como los Cristianos pueden estar seguros de saberla. No hay vídeo disponible en español, pero el manuscrito está disponible para descargar.

Mientras que vamos a extrañar a estos hombres, y otros que se fueron antes, podemos ciertamente regocijarnos en saber que habrá un tiempo en que nos volveremos a encontrar y no necesitamos decir adiós de nuevo, cuando todos juntos estaremos en ese lado del cielo.

Como dice el himno por la Sra. A. S. Bridgewater,

Cuán hermoso debe ser el cielo,
Dulce hogar de los felices y libres;
Justo refugio de descanso para los cansados,
Cuán hermoso debe ser el cielo.

Nuestras oraciones y simpatía son con todos sus parientes y hermanos que disfrutaron vivir en esta parte del cielo con ellos.

Manuscrito: Sermon – Nuestra Esperanza

Originalmente publicado en el blog del sitio web http://www.goyeintoall.org
el 1 de enero de 2018, y migrado a este sitio web recientemente.

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